Puertas correderas, ¿te atreves? - Dekorland
17071
post-template-default,single,single-post,postid-17071,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive
 

Puertas correderas, ¿te atreves?

Puertas correderas, ¿te atreves?

Hoy vamos a desmitificar la idea de que las puertas correderas son la mejor opción en cualquier reforma integral cualquier espacio de la casa porque no siempre es la mejor solución. Es cierto que estéticamente son muy bonitas, son útiles para espacios muy pequeños y aportan sensación de continuidad, pero también inutilizan una pared y a veces, su peso hace que no se deslicen tan fácilmente como quisiéramos. Hoy vamos a analizar donde sí y dónde no te conviene instalar una puerta corredera y por qué.

1. Utilizar para conectar espacios 

En este caso no hay duda. Si lo que queremos es conectar dos espacios diferentes, por ejemplo, un comedor y una cocina o comedor y un salón, una puerta corredera es una buena solución. En ese caso, para conseguir ese efecto, lo ideal es que el suelo de ambos espacios sea el mismo para que la sensación de continuidad sea real y no parezcan parches. Si no es asi, siempre puedes añadir esto a tu lista de próximas reformas. Además, conviene que las puertas tengan también el mismo color que las paredes de los espacios.

2. Acertado cuando tienes techos altos 

Otro de los casos en los que una puerta corredera es una opción genial es cuando los techos son altos y puedes llevar la puerta al techo. Por supuesto, hay otras opciones en las que las puertas tienen medidas estándar de 72cm y están incrustadas en el casoneto, pero cuando las puertas las puedes llevar hasta el techo, conseguirás mayor sensación de ligereza

3. No las recomendamos cuando tienes suficiente espacio 

Ergonómicamente es más sencillo abrir y cerrar una puerta abatible, de las de toda la vida, que una puerta corredera. Estas, a veces, cuesta abrirlas, no deslizan bien y el cúmulo de polvo puede hacer que el «cepillo» que está en la parte superior se atasque con el tiempo. Así que, si tienes espacio de sobra, te recomendamos una puerta abatible. 

4. Imposible cuando necesitas todas las paredes 

En espacios pequeños, ya sea en un apartamento de playa o en un piso en Madrid centro, cierto es que una puerta corredera puede darnos la vida. Por eso, muchas personas se plantean esta solución cuando el cuarto de baño es pequeño o cuando sí o sí, una puerta abatible es inviable porque al abrirla choca con algún mueble.

Sin embargo, puede que mucha gente no sepa que cuando en un baño se usa una puerta corredera, esta para poder deslizarse, requiere de un espacio extra en la pared, donde normalmente el albañil monta el casoneto y el carpintero recibe la puerta. Eso significa que el lugar donde «se esconde» la puerta al deslizarse, queda inutilizado yno se puede poner ni fontanería, ni electricidad ni ningún otro tipo de instalación. Esto lo deberías de valorar si ya estás en plena reforma integral.

5. Sí a soluciones intermedias

No hay nada blanco o negro, todo depende de las necesidades de cada uno. Quizá en algunos espacios lo más recomendable sean las puertas correderas y en otros las abatibles, pero en ciertos momentos ¿por qué no optar por opciones intermedias? Una puerta de cristal, que se cierra y se abre «como si de un acordeón» se tratara, que permite conectar y separar a nuestro antojo. ¿Qué te parece esta idea?

Dekorland, especialista en reformas integrales en Madrid, puede hacerte un estudio de cuáles son las opciones y valorar las ideas que más se aproximen a tus necesidades. Pide presupuesto sin compromiso.

Ningún comentario

Introduce un comentario