Colores antiestrés que convierten tu casa en el mejor (y más tranquilo) lugar del mundo - Dekorland
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Colores antiestrés que convierten tu casa en el mejor (y más tranquilo) lugar del mundo

Colores antiestrés que convierten tu casa en el mejor (y más tranquilo) lugar del mundo

Estos 10 colores harán que la ansiedad tenga prohibida la entrada, favoreciendo una decoración relajante y zen, que te ayudarán a ver tu hogar (y tu vida) de otra manera. ¿Cogemos la brocha?

Foto: Jotun

Ver la vida en rosa, verano azul, amarillo sol y playa… Normalmente asociamos los colores con nuestros estados de ánimo. La cromoterapia nos pinta un mundo fabuloso, donde ciertos tonos o gamas enteras son capaces no solo de transformar la decoración de interiores sino también a nosotros mismos. Por eso, siempre, pero en estos momentos difíciles de teletrabajo, confinamiento y miedos aún con más motivos, necesitamos una atmósfera ‘segura’ donde descansar, reponerse y recargar las pilas. Una puntualización, aunque evitemos los colores brillantes y aquellos que provocan ansiedad, no todo tiene que ser claro y neutro, también valen algunas tonalidades intensas llenas de personalidad. 

Azul índigo
1/10 Azul índigo Busca el apoyo (emocional y decorativo) de los tonos suaves y relajantes, que no tienen que ser necesariamente tonos claros. El azul índigo es también una opción para una casa tranquila y equilibrada. Oscuro pero sin llegar a marino, este color personal y con carácter tiene una habilidad especial: combinar con más colores de los que piensas. Con amarillo, blanco, beis o gris, llenarán de calma y personalidad tus tres estancias preferidas: el dormitorio, el salón y el comedor. Foto: Entrance
Ocre
Ocre Mezcla marrón-marrón, cobre y amarillo y aquí tenemos al ocre. Un color muy otoñal, que aporta calidez y te acoge con los brazos abiertos, por lo que estarás deseando llegar a casa. Aunque encaja a la perfección en nuestros interiores, es mejor no pasarse y buscarle buenos acompañantes: muebles blancos o claros, tejidos naturales y abundante luz.
Morado
Morado Malva, lavanda lila…  tienen el don de relajar la mente sin apenas darte cuenta. Además, el morado ha sido uno de los protagonistas de la moda de este verano y parece que tiene cuerda para rato. Nos gusta en pastel, aunque si es demasiado atrevido para ti, da pequeñas pinceladas en accesorios como cojines, jarrones o maceteros.
Gris
4/10 Gris Un color comodín, que no puede faltar en la decoración de interiores actual. Y no solo nos referimos al claro son también al carbón, por ejemplo, siempre que se use con moderación en un sofá o en una de las paredes del salón, por ejemplo. Sobrio, elegante, relajante y calmante, es tan versátil como atemporal. Uno de nuestros preferidos y ¡un básico del estilo nórdico!
Beis
5/10 Beis Sinónimo de suavidad y tranquilidad, el beis es un must en la decoración actual y tiene todo para ser protagonista también en 2021. Imprescindible para un ambiente acogedor o hygge, es fácil de integrar en cualquier estilo, aportando siempre ese toque natural, lleno de serenidad. Lo vemos en telas, alfombras y ropa de cama.
Blanco
6/10 Blanco Es el COLOR. Aporta frescura, brillo y ‘limpieza’. Sin embargo, puede resultar algo frío o desangelado, por lo que es conveniente reforzarlo con una decoración hogareña, que le dote de calidez extra, como telas amorosas o una manta en el sofá. No dudes en añadir a la lista de colores antiestrés, su versión blanco roto: tan elegante como resultón. Foto: Alvhem
Rosa empolvado
7/10 Rosa empolvado Aunque el coral también es una opción como color antiestrés, el rosa empolvado tiene el don especial de suavizar literalmente cualquier habitación. En una sala de estar o en un dormitorio, los tonos pastel (verde agua, amarillo claro, azul…) en general, con el rosa pálido a la cabeza, crean una decoración zen, que no pierde de vista su lado chic. Muy popular en los interiores escandinavos, quizás ha llegado el momento de ver la vida (y la casa) en rosa.
Verde
Verde Claro u oscuro, agua menta, manzana o pastel en tonalidades monocromáticas, ¡nunca nos cansamos del verde! Sin embargo, debes tener cuidado con los tonos intensos y usarlos con moderación porque puede sobrepasarnos tanta naturaleza y provocarnos el efecto contrario: cierta ansiedad. Con reminiscencias de la naturaleza, este color te permite recargar las pilas en un abrir y cerrar de ojos. Si llegas a casa estresado o no puedes salir tanto como quisieras, nada mejor que rodearse del color que te vincula con el exterior y el verdor de las plantas.
Amarillo mostaza
Amarillo mostaza Estamos ante uno de los colores que más pasiones ha despertado en los últimos dos años. Elegante y agradable, este tono, que también forma parte de los colores antiestrés, tiene el don de las relaciones y se siente a gusto con blanco, azul, beis o verde oscuro, por ejemplo. En paredes a lo mejor puede ser demasiado, especialmente en espacios de pocos metros, pero en sofás y ropa de cama no tiene rival. Foto: HAY
Azul cielo
Azul cielo Si la familia de los azules es una de las más relajantes, el claro es uno de los colores antiestrés por excelencia, al que nadie le discute su capacidad para hacerte soñar despierto. Solo tiene un ‘pero’ y es el de ir obligatoriamente bien acompañado, para no ser demasiado soso y frío. Úsalo en el dormitorio de matrimonio, el cuarto de baño, el recibidor y un pasillo, pero no caigas en la ‘fácil’ tentación de pintar con él la habitación infantil: no se lleva.
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